Real Cofradía de Ntro. Padre

Jesús del Gran Poder en su Tercera Caída

y Mª Stma. de la Amargura

Semana Santa de Vélez Málaga

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PÁGINAS OFICIALES de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder en su Tercera Caída y María Santísima de la Amargura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diseño y Realización

Pedro Alcántara Campos

 

 

Jueves Santo 2010

(Ver álbum con las primeras fotos)

Era difícil... Sí que era difícil. Después de ese Jueves Santo de 2009, grandioso, espectacular y..., premiado, había mucha expectación, como pudimos ver por las calles veleñas. Y, un año más, se hizo el milagro. Las manos de Antonio Peláez, iluminadas seguramente por la Virgen, obraron una vez más el milagro de sacarla bellísima, más bellísima que nunca si cabe. Pero hubo más manos... Tenemos que comentar el exorno floral, cada flor de María Santísima colocada con mimo por José María López, que se supera a sí mismo, innovando en formas y diseños. Porque si hablamos de Amargura, nos vienen olores a rosas y a orquídeas, a barco navegando en un mar de pétalos y cera. Y el Gran Poder, con las pinceladas rojas y moradas llenas de aromas, puestas con todo el cariño por nuestro hermano Pepe Ruiz, que no se quiso conformar con terminar ese espléndido Estandarte Mayor que lucimos por primera vez.

Pero aún había más: La Guardia Civil, hermana de la Cofradía, vino con gran representación a rendir honores a Cristo Caído y su Madre de manto rojo, y tras imponérseles la medalla, se hizo el silencio en la noche mientras saludaban firmes frente a las Sagradas Imágenes, un silencio roto por las notas del toque de oración de la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo del Mar. Y cuando la emoción nos embargaba a todos, rodeados de miles de veleños y vecinos de la Axarquía venidos al Paseo Nuevo, y parecía que no cabía más gozo..., aún la noche nos deparaba una sorpresa más en la salida: Don Jesús, su Excelencia Reverendísima, el señor obispo de Málaga vino a visitarnos a pie de campana del Gran Poder. Y quiso ser en la noche del Jueves Santo un cristiano más, viendo la representación de la Pasión de Nuestro Señor en la calle. Con humildad nos invitó a orar y le acompañamos. Con sencillez dio los primeros toques de campana y, todos a una, los horquilleros levantaron a Nuestro Jesús Caído, Poderoso y Veleño.

Y arranca una nueva procesión, un año más, una vez más, para los que estamos y podemos disfrutarla, con el recuerdo de los que ya no nos acompañan. Cubriendo las calles, un mar de penitentes y velas, Cruz guía, estandartes con el Vía Crucis de Jurado Lorca, mazas, bocinas, bordados en oro, barroco en las calles, y el nuevo Estandarte Mayor liderando los enseres, joya salida de las puntadas de Bordados La Concepción de Vélez Málaga, sobre un diseño del malagueño Fernando Prini. En la presidencia, una vez más protagonista la mujer: más de 40 mantillas, amadrinando a María. Bien escoltadas por un total de 20 Guardias Civiles, mandos, oficiales y suboficiales. El Hospital de la Axarquía vino representado por Dª Luisa Díaz Chicano, del Servicio de Atención al Ciudadano, que en calle Coronada se arrancó en saeta desgarrada desde un balcón, y también quiso acompañarnos D. Jesús Oliver Mariblanca, de la Junta de Enfermería, que quedó tan impactado el año anterior que volvió a desfilar con nosotros. Representantes de Pollinica y Sentencia, junto a antiguos horquilleros y hermanos, y responsables de la Junta de Gobierno, completaban tan nutrido acompañamiento. Como anécdota emotiva hay que contar que procesionó el cetro de nuestro desaparecido hermano Pepito Sarmiento, q. e. p. d., su nieta, como homenaje a él.

De nuevo majestuosa e interminable subida de calle Sevilla del Cristo, que se levantó en la puerta del colegio San José y se detuvo, tras tres marchas consecutivas, al inicio de calle Las Tiendas, sin que el ritmo cambiara, sin que nadie se moviera inadecuadamente, en mecida templada, lenta, muy lenta, notando como les llegaba hasta dentro "el Gran Poder", desde arriba. Y los horquilleros de la Virgen, cantando el Avemaría a los sones de "Encarnación coronada", Sintiéndola sobre sus hombros y dentro de sus corazones, 200 hombres y un solo hombre, 200 voces y una sola voz. Para Pasarla luego, sobre sus brazos, Acunándola entre balcones que rozan las macollas, las bambalinas del palio, las tulipas de los arbotantes, en silencio toda la calle, solo se oyen breves órdenes de los capataces, que apenas se necesitan, pues esos hombres no pueden permitir que pase nada al trono de la Madre.

San Juan de Dios se rindió de nuevo ante los Reyes del Pilar, ni las obras del Hospital pudieron apagar las bengalas, ni mucho menos el brillo en los ojos de las miles de personas que se concentraban allí, que rayando la metafísica parece que ensanchan la plaza para que quepan tronos, bandas, mantillas, penitentes, escoltas, presidencia, los vecinos de la Cruz y el Vélez cofrade. ¡Qué añoranza ver al Gran Poder y la Amargura desde su Casa Hermandad salir en procesión, desde su "sitio natural"! Y volver... Salir y volver, a Su casa, a Su barrio y a Su gente. Así sea con la ayuda de Dios.

La seriedad en el paso por Tribuna de los pobres y por la Tribuna Principal, marcan "la mayoría de edad" adquirida por los hermanos horquilleros de túnicas blancas con vivo rojo y morado, morado y rojo, bravos, gallardos, orgullosos, sentidos, que no imaginan un Jueves Santo sin mostrar al pueblo, sobre sus hombros fuertes, a su Cristo y su Virgen, a los Inquilinos de Honor de la capilla del hospital de San Marcos. El trono del Hombre, en suave y lenta mecida, marcada por las notas amorosas de nuestra banda hermana del Cristo del Mar, y la Madre sobre pechos que le rezan cantando, acompañados por la banda de música de Benamocarra, Canillas de Aceituno y Alcaucín.

Y llegó el encierro, ese final y ese principio, como Cristo que cae y se levanta de nuevo, se nos va la procesión de 2010 y arrancamos los preparativos de 2011: Una sóla campana suena, una sola voz, dos moles que se levantan desde el suelo al cielo, ¡A pulso! Se repitieron los "Guapa, Guapa, Guapa", los vítores, las marchas a los Titulares, con los hombres enlazando sus manos, los dos tronos a una, los más de 360 hombres transformados en cajillo vivo que mece al unísono a Cristo y Su Madre, todos quieren fundirse en uno solo. Una voz rotunda desgarra la noche en una saeta al Cristo, y luego a la Virgen: Miguel Ángel Fernández le pone voz al corazón de nuestro hermano Salvador Conde, que fluye por su pluma, haciéndonos sentir a todos un pellizco, un calambre que nos recorre el cuerpo, algo que hay que vivir, que no se puede describir con palabras. Piernas, espaldas, hombros, erguidos y sudorosos, nadie cede, un poco más, mecedlos un poco más, de nuevo al cielo...

Que Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Amargura nos guarden un año más, y nos concedan el deseo de verlos de nuevo por las calles de Vélez.

Texto: Pedro Alcántara Campos

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E-mail: hermanos@granpoderyamargura.com